Herramientas para el crecimiento de las Pymes

Después de hacerme una serie preguntas decidí comenzar unos artículos directamente relacionados
con las empresas familiares, motor fundamental del crecimiento de una sociedad y de la economía de muchos.

Siguiendo ese orden me propuse dar algunos elementos de reflexión, hoy encaramos…

El desafío de mantener viva una empresa familiar.
Conservar vivo un negocio familiar es probablemente la tarea más difícil sobre la Tierra. El 13% de negocios familiares exitosos se mantienen en manos de la tercera generación, menos de dos tercios sobreviven a la segunda generación. Algunos indican que menos del 5% de todos los negocios iniciados llegan a ser negocios familiares. En síntesis de los muchos dichos que se conocen, podemos sintetizar en: “la primera generación construye el negocio, la segunda lo ordeña o cosecha sus frutos y la tercera debe rematar lo que queda para empezar todo de nuevo”.

¿Por qué fracasan las empresas familiares?

Hay muchas causas para que esto suceda:

-Empresas que cumplen su ciclo; porque cambian la tecnología, cambian los mercados porque van desapareciendo la
demanda de ciertos productos o servicios. Los proveedores y clientes alteran las reglas de juego. Aparecen competidores que imitan estrategias exitosas que nos pueden dejar afuera causando caída de nuestras ventas y utilidades. En este orden los propietarios deciden la venta de la empresa porque no pueden resistir esta presión.

-Muchos negocios familiares encuentran que la familia misma se convierte en un obstáculo; tanto la demanda de dinero tienta a los dueños a no reinvertir para su crecimiento. Las rivalidades, las pasiones humanas, el orgullo, la envidia.

-Pero existe una causa decisiva del fracaso de la sucesión más importante que las mencionadas: muchos hombres y mujeres de negocio carecen de un sistema conceptual lúcido para pensar en el futuro de sus empresas. Por esto no cuentan con métodos analíticos que les permitan superar los desafíos planteados en los negocios y en la familia.

En este orden, hemos elaborado algunas objeciones comunes a los propietarios de empresas familiares y nuestras respuestas:

Objeción: La planificación es como un chaleco de fuerza que coarta la flexibilidad.
Respuesta: La planificación aumenta el número de opciones y la capacidad de respuesta frente al cambio.

Objeción: Es imposible planificar debido a la excesiva incertidumbre.
Respuesta: La planificación genera mayor información y reduce la incertidumbre a causa de una mejor compresión de los
problemas.

Objeción: La planificación requiere compartir con otros información delicada.
Respuesta: La planificación motiva, incrementa la capacidad de la organización para entender el funcionamiento del negocio y reduce especulaciones improductivas sobre lo que está sucediendo.

Objeción: La planificación hace que el dueño “publicite” sus ideas, lo que impide cambiarlas.
Respuesta: La planificación permite que otros entiendan mejor la necesidad de cambio; hacer públicas las ideas aumenta la capacidad de la organización de alcanzar sus objetivos.

Objeción: La planificación implica cambiar una posición cómoda (y exitosa)
por una incómoda (y desconocida).
Respuesta: La planificación se anticipa a un inevitable cambio,
mejorando la implementación del cambio requerido.

Objeción: Muchas veces se concentra sobre ciertos mercados a costa de una estrategia más amplia.
Respuesta: La planificación ayuda a preservar valiosos recursos.

Objeción: La planificación sugiere cambios que pueden “devorar” éxitos anteriores.
Respuesta: La planificación ofrece alternativas para disminuir esa posibilidad, mientras estimula a la empresa a competir.

Objeción: La planificación identifica cambios que exigen nuevos conocimientos especializados; así, aumenta su dependencia respecto de los que pueden colaborar enseñándoles.
Respuesta: La planificación ayuda a la preservación de la institución mas allá de la existencia de directivos claves.

Objeción: Cuestiona supuestos que aportan claridad, coherencia y eficiencia a los negocios.
Respuesta: La planificación corrobora muchos supuestos, y acomete contra otros que deben cambiar con el correr de
los tiempos.

Como vemos todas las objeciones llevan a lo mismo: los propietarios rechazan la planificación favoreciendo un procedimiento más intuitivo e impulsivo para la toma de decisiones.
A medida que la empresa madura este procedimiento limita la capacidad de prepararse para los nuevos desafíos que se avecinan.
La planificación obliga a los principales miembros del negocio familiar a exponerse en temas que producen gran incomodidad.

Entonces…
La importancia de la planificación…
Ciertamente, la planificación amplía las opciones y alternativas que el negocio puede seguir. Permite a los hombres y
mujeres de negocios anticipar oportunidades y desarrollar los recursos y establecer contactos pertinentes. La planificación genera también información nueva e importante.
El proceso de panificación requiere formular ciertas preguntas a los miembros de la familia y a los directivos claves de la
empresa. Esta indagación no sólo produce nuevas ideas sino que establece la base de una nueva comprensión de las necesidades de la empresa y de los pros y contras de diversas y posibles estrategias, aumentando también en cada uno las capacidades para llevar adelante tales cambios. Esta participación también construye vínculos de compromiso, motivación y un sentimiento de pertenencia entre los empleados claves y los miembros de la familia.
El proceso de planificación presenta una brillante oportunidad para pensar en medio de las presiones cotidianas que
representa la actividad empresaria. Mediante la planificación pueden formar una base de entendimiento común de los objetivos de la empresa y de la familia, entre los actores principales de ambas entidades, también pueden persuadir a estos actores a dirigir sus esfuerzos en una sola dirección a su vez esto aumenta las probabilidades de lograr sus propias metas.
Es posible la supervivencia de las empresas sin estas revoluciones y sin planificación, pero también es cierto que lograron “salir bien” sirviendo a mercados que de algún modo estaban resguardados de la competencia, o trabajando duramente, pero esta forma de encarar las cosas deja mucho librado a la suerte y es probable que ésta sea escasa en el futuro.
La capacidad de adaptación de estos cambios, por medio de una exitosa revitalización o regeneración del negocio para que prospere de un ciclo a otro, dependerá de las ideas surgidas en el proceso de planificación estratégica y de gestión de la gerencia.
En la próxima nota es mi intención aportar elementos que se relacionan con el Pensamiento y la Planificación
Estratégica, para lograr una vademecum que nos ayude a madurar estos nuevos conceptos.
Por último, es importante que tomes en cuenta que las familias son dinámicas y están en continuo crecimiento. Lo mismo
sucede con las empresas: las necesidades de ambas, van cambiando lo mismo que su entorno.