Tutankamón y Nefertiti

¿Será posible que la tumba de Nefertiti se encuentre detrás de una pared del sepulcro de Tutankamón?
Howard Carter descubrió la tumba del joven rey en noviembre de 1922. Fue la única tumba que se encontró sellada e inviolada. Por lo tanto, si hubiera algún recinto conectado, también estaría intacto y su hallazgo tendría una gran importancia desde el punto de vista arqueológico e histórico.

Nicholas Reeves, arqueólogo de la University College de Londres, ya sorprendió al mundo académico con sus exploraciones utilizando un radar con el que relevó el suelo del Valle de los Reyes y descubrió cavidades, que luego de excavar, permitieron descubrir la tumba KV 63 en el año 2002 y la KV 64 en 2011. En la primera no se encontraron momias, pero había ocho lujosos ataúdes, uno de los cuales fue atribuido a Ahkesa, la viuda de Tutankamón. En la segunda se encontró un ataúd conteniendo la momia de una cantante del Templo de Karnak, de la dinastía XXII (945 -715 aC.).

A mediados de 2015, Reeves volvió a sorprender a los egiptólogos al afirmar que había detectado ciertas irregularidades en los muros de la cámara sepulcral de Tutankamón, que le permiten deducir que habría más recintos detrás de esas paredes y que posiblemente se trate de la tumba de la reina Nefertiti, jamás encontrada hasta ahora.

Tutankamón era hijo de una reina secundaria llamada Kiya, que murió muy joven, y el padre había sido Akenatón, cuya esposa Nefertiti podría haber adoptado al niño huérfano de madre y llevado a vivir con ella a su palacio en Amarna. Akenatón y Nefertiti tuvieron seis hijas y ansiaban el nacimiento de un hijo, que heredaría el trono a la muerte de Akenatón. De hecho, Tutankamón se casó con Ahkesa, una de las hijas de la pareja real, y de ese modo fue coronado faraón.

Nefertiti falleció cuando Tutankamón era adolescente. Pocos años después, la temprana e inesperada muerte de Tutankamón puso a la corte en el dilema de buscarle un lugar para enterrarlo, ya que la construcción de una nueva tumba demandaría demasiado tiempo. Reeves sugiere que la tumba que ahora conocemos como KV 62, fue construida originalmente para Nefertiti y, dada la relación de parentesco con la reina, se tapiaron y clausuraron algunas paredes internas y se utilizaron los primeros recintos como lugar de eterno reposo para Tutankamón. Eso explicaría la razón por la cual la tumba del joven rey es la más pequeña del Valle de los Reyes y tiene una escasa decoración.

La hipótesis de Reeves surgió cuando el gobierno egipcio decidió construir una réplica de la tumba, para que los turistas dejaran de visitar la tumba original, que sufre daños por la humedad de la presencia humana. Para eso se encargó a la empresa española Factum Arte un relevamiento fotográfico. Se hicieron fotos de la superficie pintada de los muros y usaron un scanner para analizar la superficie sobre los que estaba aplicada la pintura. Observando esas fotos, Reeves notó irregularidades. Aparecían unas líneas verticales y horizontales que el arqueólogo dedujo que podrían corresponder a puertas que fueron tapiadas y que darían paso a otros recintos que por ahora se desconocen.

Las deducciones de Reeves son polémicas, bastante resistidas en el ambiente académico. Pero tiene a su favor el mérito de haber acertado al localizar las tumbas KV 63 y KV 64, 80 años después del sensacional descubrimiento de Howard Carter. El gobierno egipcio se comprometió con el arqueólogo para facilitarle los permisos que le permitan continuar sus investigaciones, cuyos resultados esperamos con ansiedad todos los entusiastas de la egiptología.

Actualmente, la tumba de Tutankamón permanece cerrada al público como consecuencia de estas investigaciones, pero felizmente ya se inauguró una excelente réplica ubicada en la cercanía de la casa que habitara Howard Carter, ahora transformada en museo.

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nefertiti-autorJorge Dulitzky
Consejero Empresario.
Presidente de Notabil S.A. y
American Cards S.A.
Fundador del Programa CER de la
Sepyme.
Fundador de la Asociación de
Consultores Pymes.